
La estructura de soporte es un componente esencial de la instalación fotovoltaica.
Su ingeniería debe considerar las cargas permanentes, viento, condiciones sísmicas aplicables, corrosión y características mecánicas del inmueble.
En función del proyecto pueden utilizarse estructuras de aluminio o acero, sistemas de fijación mecánica, soluciones lastradas o anclajes diseñados específicamente para la superficie disponible.




PLP ofrece soluciones innovadoras de montaje para todo tipo de aplicaciones de energía solar fotovoltaica, incluyendo proyectos comerciales, industriales, gubernamentales, de generación a gran escala y residenciales. Integradores e instaladores profesionales de todo el mundo confían en nuestra línea de sistemas de montaje y gabinetes, caracterizados por su alta resistencia y facilidad de instalación.
Desde 1993, PLP ha proporcionado sistemas de estructuras de montaje confiables y probados en campo para instalaciones sobre postes, cubiertas y terrenos. Nuestros sistemas están diseñados y sometidos a pruebas para resistir las condiciones ambientales más exigentes, y son una opción preferida para aplicaciones solares fotovoltaicas en estadios, aeropuertos, establecimientos comerciales, escuelas, universidades y edificios comerciales de todo el mundo.
Estructuras de montaje PLP Preformed Line Products




Soluciones en estructuras de montaje diseñadas a la medida para sector residencial, comercial e industrial
Estructuras especializadas PLP
Existen fabricantes especializados como PLP (Preformed Line Products), que ofrecen soluciones de montaje para cubiertas, suelo y distintas aplicaciones fotovoltaicas.
La selección debe considerar compatibilidad estructural, resistencia mecánica y condiciones de exposición.




Anclajes químicos y mecánicos
En determinadas aplicaciones pueden utilizarse sistemas de anclaje químico, como los desarrollados por Hilti, para fijar elementos estructurales a concreto o mampostería, cuando el producto está aprobado para ese sustrato y condición de carga.
Su selección requiere verificar:
Resistencia y estado del material base.
Cargas de tensión, cortante y combinadas.
Distancias a bordes y separación entre anclajes.
Profundidad de empotramiento.
Condiciones de perforación, limpieza y curado.
Compatibilidad con cargas sísmicas, temperatura y ambiente.
La capacidad del anclaje debe justificarse mediante cálculo y documentación técnica. Un anclaje químico no es automáticamente superior a uno mecánico.






